Last year.
Puede que ya no volvamos a improvisar zaguanes, ni risas, ni besos, ni lo que viene detrás de los besos. Puede que ni tan siquiera volvamos a provocar daños a terceros. Ya casi no somos nada. Ni tacto, ni miradas, ni insinuaciones, ni dudas...
A pesar de todo, he de confesarte que sigues guapísima.
