Pelleas y Melisandra
No había escuchado esta canción de Krahe. El jueves pasado la tocó en directo durante la celebración de los premios de la música (algo sorprendente verlo en compañia de tan variado elenco de autores). Incluso se permitió la licencia de entregar un premio a Defcon2.
El viernes la cantó en Benalauría y puedo decir que me gustó especialmente. Perfecta y compleja A ver que os parece.
Pelleas y Melisandra.
A veces pienso en ti incluso vestida,
vestida de mujer para la noche,
la noche que cambió tanto en mi vida.
Mi vida, deja que te desabroche
el broche con el cual cierras tu blusa,
tu blusa que paseo con mi mano,
mi mano sin tener mejor excusa.
¡Que excusa!, es que es de un ser humano,
humano con deseos y con todo,
con todo lo que tú también deseas.
Deseas, pero hija así no hay modo,
no hay modo porque siempre te peleas,
Pelleas adoraba Melisandra.
Pues anda que cargado está este porro,
el porro que me fumo en la baranda,
baranda dónde a suicidarme corro,
y ¡socorro!, me socorren, no me tiro.
Me tiro para eso a una distinta,
distinta que me cuida si suspiro,
suspiro por tu falda tan sucinta,
su cinta que también se me resiste.
Insiste, la tenías en el bote,
y el bote naufragó en un lago triste.
¡Qué triste!, te mereces un azote,
azote por hundirme en la miseria,
miseria del amor y de los cuernos,
los cuernos, peor aún, ruptura enseria
muy seria porque han sido tres inviernos;
inviernos, primaveras y veranos.
Veranos, largas noches, largos días,
los días que hoy se escapan de mis manos,
mis manos que creí que tu entendías,
tendías luz y bragas en la cuerda.
Recuerda que nos dábamos mil besos,
mil besos y se fue todo a la mierda.
¡Qué mierda del amor y sus procesos!,
procesos que en el fondo son normales,
normal es que uno tenga sus deslices,
deslices que conoces cuando sales.
O sales o no sales, ¿tú qué dices?.
Que dices que es que tengo mucho morro,
el morro de querer besar el tuyo,
el tuyo para compartir el porro,
el porro de la paz porque es lo suyo,
lo suyo es que no te vengues con creces,
que creces si ya estás muy bien crecida,
crecida para desnudar mil veces.
Y a veces, y a veces pienso en ti incluso vestida.