Sentimiento compartido
A veces, mientras simulo en el trabajo
que reviso unos precios en el ordenador,
o mientras hago como quien introduce mecánicamente
unas facturas para el asiento contable,
navego hacia Granada para pensar en ti.
Sin interferencias, te veo sin mirarte
y te intuyo paseando por Gran Vía.
A veces, y en días como hoy
desearía que me mandaras un mensaje
escueto que dijera así:
" Pablo, te añoro".
Entonces, sólo entonces
tendríamos un sentimiento compartido.