Días trepidantes
El martes partimos desde Málaga hacia Madrid. Finalmente nos fuimos en avión, ya que nos salía un pelín mas económico que el tren y es bastante mas cómodo. Llegamos a Madrid a las 9 de la mañana y hacía un frío de cojones. A las 11 ya estábamos liados con las cervecitas y las tapitas mientras la gente se comían unos churros con bastante mala pinta (alli los toman fríos). Luego, fuimos a comer por la cava baja y seguidamente empezamos con los pelotis. Sobre las cinco, nos dirigimos a la zona del Bernabeu para situarnos y tomarnos otros pelotis cerquita del estadio. A las 8:30 comenzamos a entrar. Impresionante el ambiente e impresionante Zidane. Algo superior al resto. Fin del partido y para el Txistu. Allí estuvimos comiendo cerquita de Salgado, Chendo y Juan Sánchez. El mesón no es nada del otro mundo, el servicio tampoco y la comida está bastante bien. Excelente buey y buenos revueltos. En mi opinión hay muchos restaurantes como el Txistu e incluso mejores, pero la familla y los clientes habituales que deambulan por allí, lo encumbran a una categoría que no tiene. Después, a las dos de la mañana, ya éramos auténticas colillas y decidimos no salir. Regreso al hotel y campanada a las 9 para ir al aeropuerto. Ahí llegó el caos. El vuelo, previsto para las 11.30h, no salió hasta las 18.00h. Una putada.... Por lo demás todo estuvo excelente. Menos mal que estamos a fin de mes.