Tio Pepe, Málaga virgen y aceite de oliva virgen extra
Al fin le he enviado el regalo de "reyes" a mi amigo Eddie a Boston. Le he mandando una botellita de Tio Pepe, una de Málaga Virgen y un frasquito de Aceite Virgen Extra. Muchas vírgenes para ser verdad.
La cuestión es que no se cuando cojones le llegará el paquete, ya que el amable funcionario de correos ha estimado (sin ruborizarse) que el paquete estará en Boston, con mucha suerte, a mediados de febrero. Osea, que menos mal que no me ha dado por mandarle un surtido de yoplaits de piña, ni una caja de condones porque entonces, me temo que a la criatura no le quedaría más remedio que tirar los condones sin previo uso (con el trauma psicológico que eso produce). Por no hablar de los deliciosos yoplaits con moho. Todo eso, contando de que a ningún aduanero americano de Logant Airport - adicto a las conspiraciones- le de por abrir el paquete intuyendo que se trata de botellas envenenadas dirigidas al presidente de la nación. Ya sabemos que Mc Gyvers chapuceros los hay a patadas por esos lares.
Total, que me he gastado unos cincuenta euros entre compra de mercancía y gastos de envío y aún no estoy seguro de si he hecho el gilipollas. Pero bueno, por lo menos tengo esta bitácora para cagarme en los muertos de Correos y en la puta madre que los parió.