pablogdelgado.com
Nuevo blog en www.pablogdelgado.com
Siempre pensé que no hay nada más hermoso que enviar señales de humo en palabras ocultas, fáciles jeroglíficos que nos estrechan una mano ajena. Tiendo la mano a mi querido Luis Alberto de Cuenca y... esto me regala.
"Estoy aquí, mi amor, estoy aquí,
velando tus naufragios en las noches
en que nadie responde, en las heladas
madrugadas vacías, en las tardes
de desesperación y de locura.
Pon en duda, si quieres, que la Tierra
gire en el desolado precipicio
del espacio infinito alrededor
del Sol, o que los astros sean fuego,
o que el amargo río de la vida
desemboque en la muerte. Pero nunca
dudes de que, en la fiebre del fracaso
o en la sed de la angustia, en el abismo
de la ansiedad y del desasosiego,
estoy aquí, amor mío, estoy aquí.
Aunque tú no me creas ni me oigas"
Luis Alberto de Cuenca
Noche de insomnio y duermevela. Me abrazo a la dulzura de Amalia Bautista.
Al cabo, son muy pocas las palabras
que de verdad nos duelen, y muy pocas
las que consiguen alegrar el alma.
Y son también muy pocas las personas
que mueven nuestro corazón, y menos
aún las que lo mueven mucho tiempo.
Al cabo, son poquísimas las cosas
que de verdad importan en la vida:
poder querer a alguien, que nos quieran
y no morir después que nuestros hijos.
